jueves, 24 de septiembre de 2015

quiero encontrarte parte 4

-termina tu  desayuno y nos vamos-dijo Andrés mientras buscaba  las llaves del auto
Daniel continúo tomando  su desayuno calmadamente como si no hubiese escuchado a nadie,  Rebeca por su parte se sintió presionada  con aquella advertencia y comenzó a comer rápidamente, lo que provocó una sonrisa traviesa de Daniel:
-¿Cuál es tu plan para hoy? – le pregunto a Rebeca
-encontré al dueño de una compañía  muy cercana a mi padre una de las pocas que quedan operativas desde entonces
-¿crees que sepa algo?
-no lo sé pero no pierdo nada con intentar
-deberías aprender más de ella
Interrumpió  Andrés en tono burlesco, mientras giraba el llavero en su dedo en un intento de apresurar a Daniel, este le dio una mirada molesto, para luego voltear nuevamente a su taza de café que bebió de un sorbo.
Rebeca fue a cepillar sus dientes dejando la puerta entre abierta se puso de pie junto al espejo, concentrada en su cepillado, cuando  junto a ella la puerta se abrió  fuertemente, entrando  Daniel, quien imprudentemente saco su cepillo de dientes inclinándose sobre ella, para luego darle un pequeño empujoncito haciéndola apartarse un poco para ponerse de pie junto a ella y cepillarse compartiendo el espejo.
Rebeca le examinaba más en detalle en el espejo, también nuevamente  podía reconocer el aroma de aquel shampoo sobre ese perfume que se le hacía único pero menos atrayente, el por su parte  descuidaba un poco su cepillado  distrayéndose  con  su cabello el que ordenaba entre cepilladas,  cuando Rebeca termino  dio la vuelta para salir del baño pero Daniel aun con su cepillo en la boca la  tomo del brazo, mientras con su otra mano le hacía una seña de que esperara, termino de cepillarse y seco su cara, entonces se acercó a Rebeca :
-¿Cómo me veo?
-te vez bien,  los chicos actualmente son muy preocupados por eso, en mis tiempos no era así
-¿verdad?, por eso no puedo preguntarle a Andrés, se pone un poco irritable
-¿llevas eso?, parece importante
-¿eso?
Rebeca llevo sus manos a sus oídos,  Daniel comprendió de inmediato que se refería a los audífonos, claramente había visto lo de la noche anterior, nervioso comenzó  a buscar en sus bolsillos:
-es….es verdad…creo que no los llevo
Salió rápidamente del baño hasta su habitación cerrando fuertemente, Andrés escucho la puerta cerrarse y corrió hasta ella, para luego ir a ver a   Rebeca, quien aún no salía del baño sin comprender si había echo algo malo:
-¿sucedió algo?
-solo le pregunte si llevaba sus audífonos
-no te preocupes, su closet esta junto a la puerta seguramente  la cerro para buscar algo, ve a  preparar tu bolso ya saldremos.
En la habitación Daniel sacaba  sus audífonos desde su bolsillo apretándolos en su puño, avanzo hasta la cama, pero entonces pareció volver en sí, volteando hasta la puerta, se dio cuenta que la había cerrado,  sus rodillas se doblaron  sentándose fuertemente en el piso, su  respiración comenzó a agitarse, en ese instante Andrés abrió la puerta lentamente, mientras esta se habría muy despacio, el recobro el aliento poniéndose de pie  fue hasta Andrés, saliendo de la habitación,  cuando paso junto a  el  este murmuro
-trata de no entrar en pánico tan rápidamente, si advierto algún peligro le pediré que se marche
-Los otros audífonos se habían dañado, recordé que tenía estos en mi closet
Ambos fueron hasta la puerta donde les esperaba Rebeca con su cartera y  el bolso que entrego a Daniel, llegaron hasta los estacionamientos y subieron al auto.
-el lugar donde vamos  te traerá muchos recuerdos- dijo Andrés entusiasmado

Rebeca sonrió un poco desanimada, Daniel volvió a colocarse los audífonos dejándose caer sobre el hombro de ella, quien no pareció inmutarse y melancólica  observaba por la ventana, el abría sus ojos para observarle en el reflejo de la ventana, aunque ella no dijese nada el entendía a la perfección la razón de su tristeza, sintiéndose  triste nuevamente, no era la primera vez  ocurría algo parecido, levanto su cabeza lentamente fingiendo que continuaba dormido  la levo hasta la otra ventana ocultando su rostro en la ventana.
Andrés les observaba por el retrovisor, apretando el volante intentando no sucumbir ante el deseo de detener el auto y aclarar las cosas, sentía que esa era la forma de que  saliesen menos lastimados de ello pero hacerlo significaría perder a ambos, aquel temor le hacía detenerse .
 Daniel abrió la puerta en silencio y se marchó sin despedirse, al escuchar la puerta cerrarse  Rebeca dio la vuelta para observar el  gran edificio el cual reconoció enseguida:

-esta es nuestra antigua escuela
-querrás decir era… la cuadra completa fue comprada por el instituto privado Royal, ahora es una  de las escuelas más caras y con mayor seguridad de país.
- el lugar perfecto para un adolecente que vive solo con el dinero de sus padres
-Daniel no vive solo por capricho, tampoco viene a  esta escuela porque él quiera- levanto la voz notoriamente molesto
-perdón yo no quería…
Apretó aún más fuerte el volante,  apoyando su frente en el  dio un gran suspiro
-lo que estoy por decirte, ¿podrías no  volver a mencionarlo? Sobre todo frente Daniel
Ella asintió con su cabeza,  conocía a Andrés el tiempo suficiente como para saber que ese chico calmado no alzaría su voz tan fácilmente, por lo que lo que fuese a decirle sin duda era de suma importancia…
-Daniel escapo de su familia porque era maltratado por esta, cuando le conocí el  no parecía una persona, no hablaba, no dejaba que las personas se le acercaran, menos que lo tocaran, pero tiene una fuerza increíble y se sobrepuso a todo, aún quedan algunas secuelas pero son pocas
-¿secuelas?
- le teme a las habitaciones pequeñas cerradas, digo está bien quedarse en casa con la puerta cerrada, pero  no estar en su habitación con la puerta cerrada, también le teme al fuego y se siente incómodo con el humo, le cuesta relacionarse con gente y le incomoda que gente con la que no se siente cómodo o interesado le hable, por ello sus audífonos, es para evitar que le hablen, también se siente incómodo cuando una persona siente afecto por él, porque no está acostumbrado a ello, digo puede sentir afecto por las personas y amar, pero si otro lo quiere al antes  entra en pánico
-algo como que le pregunte por sus audífonos…ahora entiendo todo y me siento mal por pensar así del realmente nunca me lo imagine
-no sientas pena por el, el realmente odia la lastima, me sorprendió mucho el hecho  de que contigo no tuviese problemas
-¿pero y la seguridad?
-la persona que me contrato es su padre
-¿su padre? ¿No dijiste que le maltrataban?
-la persona que específicamente le maltrataba era su abuela, su padre  hace lo que ella quiera, lo único que ha hecho a sus espaldas fue contratarme, aunque él no fue la persona que me busco, su familia tiene muchos enemigos- encendió el auto para  ir a dejar a Rebeca- no solo eso tememos que su abuela este en su contra, Daniel no sabe que  su padre me contrato por su seguridad, el ha crecido pensando que su padre no se ha preocupado por el
-¿Por qué no se lo dices?
- está bajo mi contrato, no te pido que  cambies tu forma de ser con él o que lo cuides y comprendas, solo quiero que no hagas prejuicios sobre él.

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