lunes, 14 de septiembre de 2015

quiero encontrarte Capitulo 2

Andrés detuvo la punta del cuchillo por unos segundos  para prestar atención a lo que sucedía tras él,  respiro lentamente concentrándose en ello y continuo  con su trabajo, las horas parecían pasar más rápido con el movimiento de este y  las ollas:
-desde la infancia solo he querido sorprenderte y ahora que nos volvemos a encontrar,  solo soy un niñero, a esta edad…solo soy un niñero- pensó mientras secaba sus manos.
Preparo el  encimero de la cocina,  colocando cuidadosamente los platos, luego de esto camino hasta la puerta, dando una mirada primeramente a la habitación de Daniel, quien dormía   enterrado entre la ropa de su cama, dejando ver  apenas la punta de un mechón de su cabello, dio la vuelta y golpeo suavemente a la puerta de Rebeca,  tras no recibir respuesta  volvió a golpear, unos segundos más tarde logro escuchar como parecía levantarse por lo que pregunto
-¿puedo entrar?
-sí, adelante
Abrió lentamente la puerta, encontrándola sentada a un costado de la cama, aun dormida con  su cabello desarreglado,  entro a la habitación cerrando la puerta tras él,  avanzo hasta ella,  estirando su mano le arreglo un poco el cabello
-¿descansaste?
-si descanse muy bien…. ¿viniste a dejar la maleta?
-la maleta esta fuera, es primera vez que  vengo…. ¿ocurrió algo?
-no, nada
-te espero la comida esta lista
Dijo mientras se marchaba, cerró la puerta y aun sujetándola observo nuevamente a Daniel quien aún se mantenía en la misma posición
-si vas a fingir al menos esfuérzate- murmuro  molesto.
Volvió a la cocina  y tomo los platos para servirlos, pero una vez  tubo uno en su mano volvió a observar en dirección de las habitaciones,  volvió el plato a su lugar y   fue nuevamente   a la habitación de Daniel,  golpeo con su puño el  marco de la puerta notando que Daniel dio un  pequeño salto sorprendido
-ve a bañarte y  luego a comer
Aquel pequeño acto le hizo sentirse mejor consigo mismo,  volviendo renovado a la cocina  tomando nuevamente el plato, escucho abrirse la puerta de  Rebeca, quien  se encontró con  Daniel  junto a la puerta, era primera vez que ambos se encontraban frente a frente, Rebeca era una persona de estatura baja, mientras  el con sus largas piernas era una persona más alta que el promedio, pensó que quizás esa era la razón por la que se sentía intimidada frente a él, aunque hasta ahora solo había visto su  rostro adormilado, ahora observándolo más de cerca le pareció familiar y su corazón extrañamente se acelero
-¿ya me puedo mover?, ¿o me seguirás mirando?
Pregunto despreocupadamente, provocando el enfado de Rebeca , quien    dio la vuelta rápidamente a la cocina,   cuando ambos se dieron la vuelta   ella reconoció el perfume con el que había soñado, dando la vuelta rápidamente para ver la espalda de Daniel quien caminaba hasta el baño, se dio cuenta entonces que había estado nerviosa por aquel aroma mientras viajaban en el auto, probablemente eso había provocado que soñara con él, por lo que  prefirió olvidarlo y continuar hasta la cocina donde le esperaba  un plato de la sopa tradicional de la ciudad, al verla  la nostalgia le invadió, rodeada de los recuerdos de su infancia, al ver su expresión Andres sonrió
-esa es la sonrisa que quería ver
Dijo mientras ambos disfrutaban la opa hablando un poco de su niñes y envueltos en la nostalgia de aquellos días, entonces aquel hombre de la mañana que le pareció un desconocido que aun así le daba la sensación de comodidad volvió  a ser el Andres que ella recordaba
-de postre hay  tarta de manzana
-¿aún no lo recuerdas?
-es imposible que lo olvide, la comíamos  todos los días después del colegio…
-en la pastelería junto a la estación
-así que por eso trabajaste ahí
Interrumpió  Daniel quien  venía  con su  cabello mojado, una camiseta blanca   de cuello alto y mangas  largas y pantalones deportivos,   en sus hombros una toalla que aparentemente impedía que las gotas de su cabello mojasen su camiseta, el aroma de aquel perfume había desaparecido totalmente, solo se mantenía aquel aroma a Shampoo igual de embriagante, ahora su  cabello lucia más largo   casi cubriendo la totalidad de su   rostro, solo asomaba la punta de su nariz y sus labios
-este sujeto trabajo ahí muchos años, ¿fue para aprender a hacer la misma tarta para ella?-  pregunto  en el mismo tono burlesco que había usado contra Rebeca en  la puerta de su habitación
-¿vez? Por eso te dije que cambiarías de opinión, él se viste así en casa, ni siquiera eso, va por la calle así
-¿no veo por qué deba arreglarme para ir por el pan?- respondió mientras se sentaba en la silla disponible y comenzaba a comer
-¿Por qué trabajaste ahí?- pregunto  ella, provocando de Andrés  se sonrojase y Daniel sonriera  con una poco de malicia encarándole que no  había logrado desviar el tema.
-mi sueño….si…siempre fue ser Chef, por eso quise trabajar ahí, es una pastelería muy famosa.
Se dio la vuelta para  tomar una jarra de jugo que había dejado sobre  uno de los muebles tras él, intentando desviar nuevamente la atención de sí mismo.
Daniel disfrutaba de la comida en silencio al igual que Rebeca lo que hacía que Andrés no quisiese voltear, aquel silencio le hacía sentir que la charla anterior había quedado en pausa y se reanudaría en el momento que este diese la vuelta:
-el... ¿era tu único amigo? …-pregunto Daniel  mientras apartaba su plato para acercar la tarta
Andrés dio la vuelta rápidamente golpeando  fuertemente la jarra contra el  mesón, dirigiendo una mirada nerviosa a Daniel quien le dio una mirada molesto mientras  enterraba su  tenedor en  la tarta sacando un trozo con solo  un movimiento.
-fue mi mejor amigo por mucho tiempo…
-¿luego fue reemplazado?
Rebeca levanto su mirada  para observar a Andrés  un poco triste de escuchar eso, pero la verdad es que él ya lo sabía hace mucho tiempo por lo que a pesar de estar frente a Daniel se adelantó a decir
-lo fui  hasta que Javier llego
Daniel  observo de reojo a Rebeca quien asintió, ambos se quedaron en  silencio, mientras el volteo  fijando su mirada en la tarta apretando el tenedor en su mano, lo dejo a un lado y se levanto
-Bueno esto se volvió aburrido-
Dijo mientras se marchaba a su habitación,  el silencio  provocaba un ambiente incomodo, aunque  aparentemente las personas ahí se sentían incomodas por diferentes razones,  Daniel pensó que ya no hablarían más  sobre ello, era claro que  Rebeca se sentiría incomoda por herir los sentimientos  de Andrés, pero en el momento que llego a su puerta  le escucho preguntar
-¿no has sabido del?
Daniel volvió tan rápido  hasta la cocina que no le dio oportunidad a Andrés de reaccionar tomándolo del  brazo lo saco desde atrás de la cocina
-vamos a comprar algo para la noche, quiero escuchar como eras de niño
Juntos salieron del apartamento   sorpresivamente, le arrastro hasta el ascensor, pero antes de entrar sacudió su brazo soltándose
-¿Qué pretendías hacer con esa pregunta?, ¿vez lo que provocas?
-solo…tenia curiosidad
-¡deja de ser tan infantil!
-¡fuiste tú el que quiso traerla! ¡Sabias que estas cosas sucederían!
-si quieres decirle  algo díselo tu
Daniel le empujo contra la pared, colocando sus brazos para impedirle moverse
-te prohíbo  decirle quien soy
-te acabo de decir  que yo no le diré nada
Daniel retrocedió ya un poco más calmado, volvió a la puerta del ascensor, entonces pareció recordar algo, comenzó a buscar en sus bolillos, al verle Andrés comenzó a hacer lo mismo
-no trajimos dinero, hay que volver por el- dijo Andrés dando la vuelta hacia   el departamento
-ella volverá a preguntar, ¿Qué le dirás?
-la verdad, que no he tenido noticias de el en años, ahora la enviare contigo, saca toda la información que  quieras pero no quiero que vuelvas a hacer algo como esto, no quiero que la lastimes, ni que te lastimes
-perdón, no era mi intención que escucharas algo como eso
Andrés volteo con una mirada madura en su rostro
-siempre supe que había sido remplazado, no hay novedad en ello, pero no te perdonare por la actitud grosera de hace un rato,  te hare pagar-  sonrió  mientras lo invitaba a entrar.
Al abrir la puerta Rebeca lavaba los platos, al verla  Andrés corrió a la cocina, mientras  Daniel grito desde la puerta
-olvidamos el dinero, ¿Por qué no me acompañas tú? Así conoces el barrio.
Después de aquella repentina y sospechosa salida ella se sentía aún más incómoda frente a Andrés, por lo que seco sus manos en silencio y salió junto a Daniel, quien antes de cerrar la puerta   movió sus labios en dirección a Andrés quien logro leer un “gracias” y cerró la puerta tras él.
Coloco sus manos en  los bolsillos de su pantalón, Rebeca no dejaba de sentir que había algo mal en su apariencia además de su cabello mojado, por lo que no le quitaba la vista de encima mientras examinaba una y otra vez su atuendo, al bajarse del ascensor logro notar lo que ocurría, pero Daniel  quien parecía  ignorarla a propósito se adelantó, ella se apresuró a sujetarlo de su polera, el  se detuvo girando su  cabeza sobre su hombro para observarla
-olvidaste quitar la toalla de tus hombros
Daniel se quedó inmóvil por unos segundos, probablemente por la vergüenza de ello, luego lentamente   tomo  la toalla doblándola cuidadosamente  mientras la observaba, parecía murmurar algo, por lo que ella se acercó para escuchar
-estoy seguro que él se percató, estoy seguro que lo sabía, sé que no me dijo a propósito
Rebeca sonrió  un poco más  relajada, le ofreció llevar la toalla, pero él se negó  doblándola con cuidado para colocarla en su brazo,   caminaron juntos hacia la salida, nuevamente en silencio, sin mirarse, solo pendientes de lo que estaba delante  de cada uno,  Rebeca  se preocupaba de no perderle de vista ya que implícitamente le estaba guiando:
-Andrés me dijo que venias  en busca de tu padre
Dijo Daniel intentando romper el silencio en el aire o más bien intentando  lograr una conversación que le permitiese obtener la información que tanto deseaba.
-cuando nos fuimos de esta ciudad nos dijo que nos adelantáramos, que nos encontraría  pero…jamás llego
-eso fue hace 14 años ¿recién ahora lo buscan?
-eso es lo extraño, estos años solo yo me  he preguntado por su paradero, mi madre incluso volvió a casarse, mi hermana mayor  hace como si no le importase...
-entonces desconfías de ellos…
Al oír eso ella se detuvo,   sintiéndose avergonzada, Daniel no lo noto y continúo caminando 
-debes pensar que soy de lo peor por desconfiar de mi familia
Él se detuvo para responder, pero entonces se dio cuenta que la había dejado atrás, volteando para  encontrarla sonrió y  respondió:
-no soy  la persona más idónea para hablar de  lazos familiares, hace  unos  siete años que no me relaciono con ellos…
“Podríamos decir que mi trabajo es cuidar al niño rico que escapo de casa”, aquellas palabras de Andrés hicieron eco en su cabeza,  comenzó entonces a sentirse curiosa por  Daniel,  su relación con Andrés no hacía más que parecerle extraña, sobre todo después de lo que había sucedido hace un rato, no dejaba de pensar que había algo más profundo tras esto, además del hecho de que le ocultaban algo.
Caminaron un poco más  llegando a un  pequeño supermercado, entraron  mientras discutían que snack llevarían para la noche,  Rebeca quería algo para beber pero él le  conto sobre la reserva de vinos de Andrés, por lo que eligieron una botella de jugo de naranja, entre  algunas papas y galletas.
Daniel  pareció reaccionar nervioso al oír la voz de unas  chicas que se acercaban, Rebeca noto como su altanera actitud cambio,  su orgullosa y erguida    espalda se encorvo un poco, mientras buscaba  en sus bolsillos hasta que saco sus audífonos, lo cuales  se colocó de inmediato , ella noto que esta vez no estaban conectados, le quito  rápidamente el canasto de comprar y camino  rápidamente hasta la caja , ella se quedó un poco atrás, percatándose que las  chicas le quedaron mirando
-¿ese no es Daniel?
-así que una persona como el sale, que sorpresa
-es una lástima, es tan  apuesto, pero  su personalidad es tan extraña
Rebeca quería  seguir escuchando pero  Daniel salió aprisa dejándola atrás, por lo que apresuro el paso para  alcanzarle , una vez lejos  se quitó los audífonos  guardándolos dentro de la bolsa,  se mantuvo caminando en silencio, esta vez era  un silencio incomodo, por lo que Rebeca intento  romper con el desviando el tema, sintió que por ahora era mejor no  preguntar nada:
-pero no solo  busco a mi padre, también a ese chico  del que hablábamos Javier
Daniel suspiro probablemente aliviado de que ella no preguntara sobre lo sucedido, observo a su alrededor y dio una mirada a las bolsas
-en la siguiente calle hay una pequeña plaza, si quieres hablar de  ello podemos hacerlo ahí, así no te sentirás incomoda por Andrés
Rebeca asintió,  se sintió aliviada del hecho de que  el  volviese a  ser el mismo que  conocía, ahora que lo pensaba, en solo un par de horas se había acostumbrado al altanero Daniel, ambos se sentaron en  los columpios  Daniel saco una paleta de dulce  desde una de las bolsas, antes de colocarlas a un costado y la ofreció a  Rebeca, cuando la recibió  volvió a sentir  que el rostro de Daniel le era  familiar, pensando en ello recordó entonces una escena así ya había ocurrido antes, entonces quiso probar suerte y   comenzó a columpiarse  con la paleta aun en sus manos mientras decía:
-fue hace 14 años, 1 mese antes de que me fuese,  se mudó junto a nosotros un nuevo vecino, en ese entonces yo tenía 13 años,  mis padres  peleaban con frecuencia,  por lo que solía  ir  a una parque cercano a llorar mientras me sentaba en los columpios. Andrés siempre iba a molestarme con la intención de que me enojase y  no llorara más, pero  ese día   alguien se sentó a mi lado y  cuando lo mire era un chico  de más o menos mi edad quien  me ofreció  una flor mientras me pedía que dejara de llorar, más tarde supe que se llamaba Javier y tenía 17 años,   Andrés tenía 15, como éramos mas o menos  de la misma edad comenzamos   una  gran amistad rápidamente, siempre he sido tímida, insegura y un poco llorona, pero en ese entonces era  mucho peor,  por lo que los dos siempre estaban cuidándome, no se i las peleas de mis  padres se escuchaban desde  su casa pero cada vez que me escapaba al parque Javier llegaba con una flor  y me abrasaba hasta que dejaba de llorar, entonces    me acompañaba  hasta  que volvía  a sonreír…
-el.... ¿te gustaba?
-si pero nunca me atreví a decírselo, entonces  un día sin aviso me mude,  me tomo mucho  tiempo  volver a  este país, tuve que terminar mis estudios y juntar el dinero para este viaje… es ridículo ¿no crees?,  vine aquí  con la esperanza de encontrar al padre que desapareció sin  dejar rastro y al chico que solo conocí por 1 mes, no se si el se acuerde de mi o si habrá deseado encontrarme
-el si se acuerda de ti….no  sé  por qué. Pero tengo esa impresión, aunque Andrés no tenga ya contacto con el, creo que sabe que el si te recuerda, que el si te busco, quizás en este momento no pueda  buscarte y este esperando a que le encuentres.
-¿como estas tan seguro de ello?
-a simple vista me doy cuenta que no eres alguien fácil de olvidar- dijo sin inmutarse 
-¿crees que encuentre a ese chico?
Daniel se puso de pie y tomo las bolsas, ella se levantó junto a el
-creo que lo encontraras- respondió  comenzando a caminar, intencionalmente dejo que ella se adelantara, entonces murmuro- pero si lo encuentras puede que  sufras mucho, puede que tú también me odies…
-vamos no te quedes atrás, llevas ropa muy ligera y va a atardecer


Daniel le alcanzo,  estuvieron todo el camino sin hablar como si ambos no quisiesen escapar algún sentimiento de sus corazones que pudiese disolverse en sus palabras.

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