Las investigaciones de Rebeca no rindieron muchos frutos, la persona con la que debía juntarse de pronto no accedió a reunirse, es mas desapareció de la ciudad sin dejar rastro, lo que le pareció extraño he infundio un poco de temor en ella, por lo que tomo la decisión de regresar al apartamento.
Al abrir la puerta escucho ruidos, por lo que tomo su teléfono dejándolo listo para marcar a Andes en caso de ser necesario, entro lentamente dejando la puerta abierta encaso de necesitar escapar, llego hasta la sala donde todo parecía estar en orden, al observar hacia el pasillo vio la puerta de Andres abierta y camino lentamente, comenzó a pensar si era mejor salir y avisarle a Andres antes de seguir adentrándose en el departamento, esta idea sonaba mas fuerte en su cabeza a medida que los sonidos se hacían mas fuertes dejando en claro que había alguien en la habitación, pero antes de darse cuenta ya estaba asomándose en la puerta, se sintió aliviada al reconocer la espalda de Daniel y dio un enorme suspiro, el que hizo saltar a Daniel, quien se dio vuelta asustado, dejando caer un botiquín que se desparramo por el piso, al verla respiro un poco agitado, pero rápidamente se volteo afirmándose en el mueble, Rebeca le había visto claramente, por lo que decidió acercarse, pero el parecía evitar mirarle, por lo que ella aprovecho su baja estatura para pasar bajo su brazo y meterse en el espacio entre el y el mueble, ahí pudo ver a poca distancia su cara con algunos moretones y raspillones.
-vamos a curar eso antes que llegue Andres
el retrocedió notoriamente avergonzado, realmente no era de Andres a quien quería ocultar aquello, si no que había sido descubierto por la persona que quería evitar.
Rebeca ordenaba las cosas que habían caído del botiquín, el se mantenía quieto en silencio, mientras la observaba, sus labios temblaban como si sus palabras quedaran atoradas en ellos sin poder salir, ella se puso de pie y le invito a la sala donde estaba mas iluminado, una vez ahí abrió las cortinas y la ventana para dejar entrar una fresca briza al apartamento que se había tornado caluroso por el sol, cuando volteo lo encontró recostado en el piso junto al botiquín, por lo que se sentó junto a el, dio una palmada en sus piernas, luego de pensarlo unos segundos movió su cuerpo hasta ella colocando su cabeza en su regazo, cerrando los ojos, mientras ella empapaba un algodón en alcohol le decía
-a tu edad es común pelear con tus compañeros, pero es mejor evitar llegar a los golpes
comenzó a limpiar las heridas, le llamo de inmediato la atención el que el seguía tan relajado como estaba a un comienzo, no parecía reaccionar, lo común era que las personas se quejaran del ardor o por lo menos mostraran alguna reacción en el rostro.
-no te hagas el fuerte, entiendo que debe doler
Daniel no respondió, por lo que lo miro con mas atención percatándose de que se había dormido, termino de curarle y se quedo un rato acariciando su cabello, ese chico aveces parecía un hombre otras veces un niño, mostraba tantas caras diferentes de si, que le costaba imaginar cual era el real o quizás todas eran las que formaban quien era.
se sintió observaba entonces dio una mirada a la puerta, donde estaba Andres sonriendo en tono burlesco, entonces recordó que no había cerrado la puerta, el al fin cerro la puerta avanzo hasta ellos y con un semblante serio se paro junto a ellos con sus brazos cruzados, luego de unos segundos Daniel se levanto presuroso:
-esta bien, esta bien, voy a tu habitación
dijo mientras se marchaba avergonzado al quedar al descubierto, Andres se disculpo con ella y se fue tras el, intentando ordenar sus nervios al darse cuenta de que el había estado fingiendo dormir, observo la habitación, notando que la mochila de Daniel tenia un tirante roto, mas bien parecía que lo habían arrancado, ademas de que se había descocido en la parte delantera, por lo cual muchos libros se habían caído, entre ellos un cuaderno que parecía arrugado, como si alguien lo hubiese sujetado con fuerza, por lo que acerco a levantar lo.
-¿hasta cuando ocurrirá esto?, mañana mismo iré a ponerle fin
-ya te dije que no importa
-¿como es posible? mira tu rostro
-déjalo, no duele, es mas me trae recuerdos
Andes lo invito a sentarse junto a el, lo abrazo apoyándolo en su hombro, acariciando su cabello, conteniendo las lagrimas
-perdona, pero no se si algún día pueda ser normal
-tu eres sorprendente, no tienes de que disculparte
- ¿podrías ocultar esto de ella?
-supongo que no quieres que vea este lado tuyo
el asintió, provocando una sonrisa de Andres.
Kiry Shine
jueves, 14 de enero de 2016
jueves, 24 de septiembre de 2015
quiero encontrarte parte 4
-termina tu desayuno
y nos vamos-dijo Andrés mientras buscaba
las llaves del auto
Daniel continúo tomando
su desayuno calmadamente como si no hubiese escuchado a nadie, Rebeca por su parte se sintió presionada con aquella advertencia y comenzó a comer
rápidamente, lo que provocó una sonrisa traviesa de Daniel:
-¿Cuál es tu plan para hoy? – le pregunto a Rebeca
-encontré al dueño de una compañía muy cercana a mi padre una de las pocas que
quedan operativas desde entonces
-¿crees que sepa algo?
-no lo sé pero no pierdo nada con intentar
-deberías aprender más de ella
Interrumpió Andrés en
tono burlesco, mientras giraba el llavero en su dedo en un intento de apresurar
a Daniel, este le dio una mirada molesto, para luego voltear nuevamente a su
taza de café que bebió de un sorbo.
Rebeca fue a cepillar sus dientes dejando la puerta entre
abierta se puso de pie junto al espejo, concentrada en su cepillado,
cuando junto a ella la puerta se
abrió fuertemente, entrando Daniel, quien imprudentemente saco su cepillo
de dientes inclinándose sobre ella, para luego darle un pequeño empujoncito
haciéndola apartarse un poco para ponerse de pie junto a ella y cepillarse
compartiendo el espejo.
Rebeca le examinaba más en detalle en el espejo, también
nuevamente podía reconocer el aroma de
aquel shampoo sobre ese perfume que se le hacía único pero menos atrayente, el
por su parte descuidaba un poco su cepillado distrayéndose
con su cabello el que ordenaba
entre cepilladas, cuando Rebeca termino dio la vuelta para salir del baño pero Daniel
aun con su cepillo en la boca la tomo
del brazo, mientras con su otra mano le hacía una seña de que esperara, termino
de cepillarse y seco su cara, entonces se acercó a Rebeca :
-¿Cómo me veo?
-te vez bien, los
chicos actualmente son muy preocupados por eso, en mis tiempos no era así
-¿verdad?, por eso no puedo preguntarle a Andrés, se pone un
poco irritable
-¿llevas eso?, parece importante
-¿eso?
Rebeca llevo sus manos a sus oídos, Daniel comprendió de inmediato que se refería
a los audífonos, claramente había visto lo de la noche anterior, nervioso comenzó a buscar en sus bolsillos:
-es….es verdad…creo que no los llevo
Salió rápidamente del baño hasta su habitación cerrando
fuertemente, Andrés escucho la puerta cerrarse y corrió hasta ella, para luego
ir a ver a Rebeca, quien aún no salía
del baño sin comprender si había echo algo malo:
-¿sucedió algo?
-solo le pregunte si llevaba sus audífonos
-no te preocupes, su closet esta junto a la puerta
seguramente la cerro para buscar algo,
ve a preparar tu bolso ya saldremos.
En la habitación Daniel sacaba sus audífonos desde su bolsillo apretándolos
en su puño, avanzo hasta la cama, pero entonces pareció volver en sí, volteando
hasta la puerta, se dio cuenta que la había cerrado, sus rodillas se doblaron sentándose fuertemente en el piso, su respiración comenzó a agitarse, en ese
instante Andrés abrió la puerta lentamente, mientras esta se habría muy
despacio, el recobro el aliento poniéndose de pie fue hasta Andrés, saliendo de la
habitación, cuando paso junto a el este murmuro
-trata de no entrar en pánico tan rápidamente, si advierto
algún peligro le pediré que se marche
-Los otros audífonos se habían dañado, recordé que tenía
estos en mi closet
Ambos fueron hasta la puerta donde les esperaba Rebeca con
su cartera y el bolso que entrego a
Daniel, llegaron hasta los estacionamientos y subieron al auto.
-el lugar donde vamos
te traerá muchos recuerdos- dijo Andrés entusiasmado
Rebeca sonrió un poco desanimada, Daniel volvió a colocarse
los audífonos dejándose caer sobre el hombro de ella, quien no pareció
inmutarse y melancólica observaba por la
ventana, el abría sus ojos para observarle en el reflejo de la ventana, aunque
ella no dijese nada el entendía a la perfección la razón de su tristeza,
sintiéndose triste nuevamente, no era la
primera vez ocurría algo parecido,
levanto su cabeza lentamente fingiendo que continuaba dormido la levo hasta la otra ventana ocultando su
rostro en la ventana.
Andrés les observaba por el retrovisor, apretando el volante
intentando no sucumbir ante el deseo de detener el auto y aclarar las cosas,
sentía que esa era la forma de que
saliesen menos lastimados de ello pero hacerlo significaría perder a
ambos, aquel temor le hacía detenerse .
Daniel abrió la
puerta en silencio y se marchó sin despedirse, al escuchar la puerta
cerrarse Rebeca dio la vuelta para
observar el gran edificio el cual
reconoció enseguida:
-esta es nuestra antigua escuela
-querrás decir era… la cuadra completa fue comprada por el
instituto privado Royal, ahora es una de
las escuelas más caras y con mayor seguridad de país.
- el lugar perfecto para un adolecente que vive solo con el
dinero de sus padres
-Daniel no vive solo por capricho, tampoco viene a esta escuela porque él quiera- levanto la voz
notoriamente molesto
-perdón yo no quería…
Apretó aún más fuerte el volante, apoyando su frente en el dio un gran suspiro
-lo que estoy por decirte, ¿podrías no volver a mencionarlo? Sobre todo frente
Daniel
Ella asintió con su cabeza,
conocía a Andrés el tiempo suficiente como para saber que ese chico
calmado no alzaría su voz tan fácilmente, por lo que lo que fuese a decirle sin
duda era de suma importancia…
-Daniel escapo de su familia porque era maltratado por esta,
cuando le conocí el no parecía una
persona, no hablaba, no dejaba que las personas se le acercaran, menos que lo
tocaran, pero tiene una fuerza increíble y se sobrepuso a todo, aún quedan
algunas secuelas pero son pocas
-¿secuelas?
- le teme a las habitaciones pequeñas cerradas, digo está
bien quedarse en casa con la puerta cerrada, pero no estar en su habitación con la puerta
cerrada, también le teme al fuego y se siente incómodo con el humo, le cuesta
relacionarse con gente y le incomoda que gente con la que no se siente cómodo o
interesado le hable, por ello sus audífonos, es para evitar que le hablen,
también se siente incómodo cuando una persona siente afecto por él, porque no está
acostumbrado a ello, digo puede sentir afecto por las personas y amar, pero si
otro lo quiere al antes entra en pánico
-algo como que le pregunte por sus audífonos…ahora entiendo
todo y me siento mal por pensar así del realmente nunca me lo imagine
-no sientas pena por el, el realmente odia la lastima, me sorprendió
mucho el hecho de que contigo no tuviese
problemas
-¿pero y la seguridad?
-la persona que me contrato es su padre
-¿su padre? ¿No dijiste que le maltrataban?
-la persona que específicamente le maltrataba era su abuela,
su padre hace lo que ella quiera, lo
único que ha hecho a sus espaldas fue contratarme, aunque él no fue la persona
que me busco, su familia tiene muchos enemigos- encendió el auto para ir a dejar a Rebeca- no solo eso tememos que
su abuela este en su contra, Daniel no sabe que
su padre me contrato por su seguridad, el ha crecido pensando que su
padre no se ha preocupado por el
-¿Por qué no se lo dices?
- está bajo mi contrato, no te pido que cambies tu forma de ser con él o que lo
cuides y comprendas, solo quiero que no hagas prejuicios sobre él.
martes, 15 de septiembre de 2015
quiero encontrarte Parte 3
Cuando estuvieron de
regreso Andrés había acomodado
algunos sillones y una pequeña mesa de
centro junto al gran ventanal, Daniel dejo las cosas en la cocina, al ver el
reloj se dieron cuenta que era un poco temprano para comenzar a beber, por lo
que le sugirieron a Rebeca tomar una
ducha, al cerrarse la puerta del baño Daniel se paró junto al ventanal
preparado para el interrogatorio, una vez se
aseguró de que el agua había comenzado a
correr Andrés se acercó
-estas habitaciones son a prueba de sonido, ya llevamos
viviendo aquí muchos años como para que no lo sepas
-como sea… ¿pudiste
averiguar lo que querías?- pregunto Andrés
-si pude saber
-¿no se lo dirás?
-¿yo?, solo soy un desconocido que no tiene relación alguna
con todo ello, eso no lo olvides
-recuerda el por qué acepte esto, no te confundas, tampoco
olvides tu objetivo
-la dejaremos averiguar un poco sobre su padre y luego de
eso la llevaras lejos
-¿Por qué lo haría?
- sé que la protegerás de
mí en caso de ser necesario, no puedo asegurar que pueda seguir
separando las cosas, te estoy dando la oportunidad de recuperar a tu primer
amor
Andrés comenzó a buscar un poco de música para amenizar
la charla, concentrado en los discos
mientras Daniel continuaba observando por la ventana...
Rebeca termino de ducharse, mientras secaba su cabello
en el baño observándose en el espejo, bajo un poco la
velocidad de la secadora mientras la bajaba y volteaba para observar los
productos junto a la ducha, a su mente
vino el aroma que se desprendía del
cabello de Daniel, un poco avergonzada detuvo la secadora y comenzó a buscar,
Andrés había separado una botella rosa para ella la cual despedía un suave
aroma a manzana, por lo que busco
en las otras botellas hasta que dio con
una pequeña botella negra al abrirla
pudo reconocer ese aroma, al cerrar los ojos recordó el momento en el que Daniel había apoyado su cabeza en su
hombro, su corazón comenzó a latir
fuertemente, sorprendida se puso de pie y volvió la botella a su lugar, para
luego tomar la secadora y continuar con su cabello.
Daniel se había recostado en el piso junto a la
ventana estirando sus brazos
sintiéndose a gusto con el amplio espacio, mientras Andrés recordó
algo volteando a Daniel le advirtió
-¡recuerda el día que es mañana, debes ir a la cama temprano!
-tenías que arruinar el día- respondió mientras se daba la vuelta para pegar su rostro al piso molesto.
-perdonen la tardanza- dijo Rebeca quien ahora vestía un
Pijama de color celeste que parecía quedarle un poco amplio, sus mangas apenas dejaban ver la punta de sus dedos.
De piel más o menos blanca y pecosa, su cabello era fino,
largo y con ondas, de color castaño claro, Daniel despego su cara del piso para observarle y
luego volvió a pegarla contra el piso, Andres
dejo un disco a un lado y avergonzado le dijo:
-Pareces una muñeca
-gracias
Daniel se puso de pie y paso
junto a ella sin decir nada, sentándose en el piso, para luego ver el
reloj junto a la cocina:
-Mañana debo salir temprano, así que si haremos algo, hagámoslo
ahora
Rebeca se acercó a él para sentarse pero el apunto con su mano a un sillón frente a él,
ella se movió hasta el sentándose un poco molesta por aquel gesto, Andrés dividió las cosas que habían traído en
unos platos los que coloco en la mesa, Daniel se puso de pie y fue hasta el
fondo del apartamento, Andrés coloco dos
copas y un vaso, para luego sentarse
junto a Rebeca, a los minutos después Daniel volvió con una botella de vino, la
que le mostró a Andrés quien asintió, entonces el volvió a sentarse en el piso abrió la botella de jugo y se sirvió,
mientras Andrés le ofreció un poco de vino a Rebeca quien tomo una copa gustosa
-¿tú no bebes?- le pregunto a Daniel
- no bebo en casa
-no deberías beber en ningún lugar- dijo Andrés desafiante
-¿siempre fue tan molesto?
Rebeca sonrió ante esa pregunta, sin duda la relación de
ambos era muy cercana aunque aún no le parecía curiosa, apenas llevaban unas
horas juntos sin duda pronto conocería sus historias, por
ahora solo se limitaban a hablar de aquellas historias del pasado, el cómo
Rebeca y Andrés se habían conocido, esas travesuras juntos, como los niños les molestaban por siempre estar
juntos, esas tardes de tartas de manzana.
Rebeca le contó a Daniel que Andrés siempre había sido un
poco cascarrabias pero atento y hacendoso, siempre ayudaba a su madre con las
labores del hogar, por eso ella debía esperar
a que terminara antes de salir a jugar, ella no había aprendido a atarse
bien los cordones de sus zapatos hasta
ya mayor, porque en ese tiempo cuando lo hacía no tardaban en desanudarse y entonces era el quien se
encargaba, también le defendía de los niños que la molestaban ya que siempre
había sido tímida.
Daniel se sentía feliz de escuchar esas historias de la niñez de Andrés, entre copa y copa, los veía reír juntos
hablando del pasado, sentía su corazón aliviado, al menos de esta forma podría devolver algo a
Andrés quien había sacrificado tanto por el.
-ella era muy llorona, tenía que protegerla, no solo era mayor que ella también más
alto, siempre la encontraba llorando en
el patio de la escuela, siempre había algún niño que la había molestado o algo así, era una gran
responsabilidad pero como pago siempre me compraba un trozo de tarta de
manzana.
- y ¿Cómo eras tú de niño?
Pregunto a Daniel,
Andrés detuvo su copa a milímetros de su boca, mirandolo en silencio, quien hizo lo mismo con su vaso
el que regreso suavemente a la mesa, fijando su mirada en él y con una voz apenas perceptible respondió:
-yo, siempre he sido igual…
Los tres quedaron en silencio por unos minutos, ella no
parecía comprender del todo la situación, solo presentía que era algo sobre lo
que no debía preguntar, después de todo solo era una persona de paso.
-¿recuerdas el parque
donde jugábamos?- pregunto Andrés intentando romper aquel ambiente, ella asintió, por lo que el
continuo- ya no existe, todo ello fue convertido en una fabrica
- es triste volver y
enterarme que todos los lugares de mis recuerdos ya no existen, tu lograste salvar el sabor de esa tarta-
Dijo Rebeca triste mientras apoyaba su cabeza en el hombro de Andrés con un semblante triste,
mezclado con el rosado de sus mejillas ya afectadas por el frió
-me alegro que eso haya servido de algo
Rebeca comenzó a dormirse, Daniel observo la hora
percatándose que habían transcurrido más de las que él pensaba, cuando volvió
su mirada a Andrés se percató que él también se había dormido, después de todo
se había levantado temprano para ir a buscarle a la fiesta de fin de verano y después había
ido a buscar a Rebeca, desde entonces había trabajado sin parar, fue hasta la habitación de Andrés a buscar una
manta y de regreso entro a la habitación de
Rebeca abrió la cama y fue hasta el living se paró
frente a ellos, les observo un rato,
pensando cómo sería mejor
dejarlos, luego de
considerarlo corrió un poco al costado
a Andrés con cuidado de no despertarle,
ladeo un como su cuerpo y lo cubrió con la manta, acto seguido se dirigió hasta ella y la cargo en sus
brazos caminando cuidadosamente hasta
la habitación, la dejo en la cama con cuidado y la cubrió, ella
entre abrió los ojos un poco, Daniel se apartó lentamente para ir a su
habitación, pero ella lo detuvo tomándolo de los hombros lo tiro hasta ella abrasándolo, Daniel quedo
a un costado se su rostro, se sentía algo mareado por el aroma a manzana
que le rodeaba por lo que suavemente intentaba apartarse
-vine a buscarte, a pesar de todo no he podido
olvidarte, ¿es que me olvidaste?
Daniel se levantó
violentamente, pero solo puedo levantarse lo suficiente para percatarse de que
ella hablaba en sueños, volvió
lentamente a la posición en la que estaba y
llevo su mano hasta el otro lado del rostro de Rebeca acariciándola suavemente con sus
dedos, enterró aún más su cabeza entre su cabello y murmuro
-nunca te olvide, te
busque incesantemente, pero no pude llegar hasta ti, ahora no nos podremos ver, deja de buscarme, pero no olvides
que te amo
Daniel se apartó lentamente, y dio la vuelta para
marcharse, cerró la puerta lentamente,
volvió para acomodar un poco más a Andrés y apagar las luces, entro a su
habitación y se recostó en su cama,
mirando al techo mientras pensaba, en lo que acababa de hacer sintiéndose un
poco culpable, se durmió.
Los primeros rayos de sol
despertaron levemente a Andrés, el sol que entraba por la ventana daba
directamente a sus ojos, por lo que tomo la frazada y se giró en la otra
dirección, quedándose así por unos minutos para luego pararse sobresaltado
dándole una mirada al reloj en la cocina, dio un grito enorme el cual Daniel quien tenía su puerta abierta
logro escuchar entre sueños, Andrés corrió hasta su puerta y al verlo acostado
sobre la cama grito:
-¡te he dicho que no te duermas sobre la cama!
Daniel tomo la
frazada superior y se enrollo en ella,
Andrés entro en la habitación y tomándola del extremo, comenzó a tirarla para
destapar a Daniel
-Vamos levántate, es tarde
-está bien ya voy
Andrés abrió el closet de la habitación ruidosamente, con la
intención de despertar más a Daniel, tomo un
poco de ropa de varios lugares y las llevo al baño, de regreso Daniel ya
estaba sentado a un borde de la cama intentando despertarse. Por lo que le dejo
en paz y golpeo la puerta de Rebeca, quien luego de un rato respondió
diciéndole a Andrés que entrara, este abrió despacio y entro cerrando la puerta
tras el:
-buenos días
-buenos días
-¿a qué hora debes salir?
-debo estar a las
9:30 en el barrio comercial
-ya son cerca de las 7:00 am, preparare el
desayuno, hay un segundo baño
justo al lado del que usaste la vez anterior, puedes darte un baño ahí,
creo que puedo pasar a dejarte después
de ir a dejar a Daniel, el entra a las
8;15 pero el barrio comercial queda lejos
así que estaríamos justos de tiempo
Rebeca asintió, Andrés salió a toda prisa para preparar el
desayuno, ella se levantó rápido preocupada de no atrasarles, abrió su maleta y
saco un poco de ropa, fue al baño y se
dio un baño rápido, se vistió, paso junto a la habitación de Andrés la que se
encontraba vacía, fue hasta la cocina, al verle Andrés le pregunto
-
¿quieres una taza de café?
-
Claro
Mientras le servía la taza sintió abrirse la puerta del baño
principal y a Daniel entrar a su habitación de donde demoro en salir, Rebeca
recordó la ropa que usaba cuando le
conoció en el auto, por lo que comenzó a preguntarse que tipo de ropa usaría
ahora. Cuando le sintió acercase dio la vuelta emocionada encontrándose con Daniel con un extraño traje sosteniendo un bolso, el que tiro despreocupado al sillón
-ese traje…- dijo ella atrayendo la atención de ambos-¿no
parece un uniforme escolar?
-¿no tiene que parecerlo?, porque eso es lo que es-
respondió Daniel mientras tocaba su
blazer y giraba su cuerpo levemente como
si modelase.
Rebeca dio vuelta desconcertada hasta Andrés quien al verla asintió seguro
-Daniel aún está en
el colegio, tiene diecisiete años
Se sentó junto a Rebeca pidiendo un
poco de tarta para acompañar su te, mientras ella aun desconcertada le
observaba, luego pareció resignarse y tomo su café.
Luego de unos cuantos sorbos le volvió a ver, ahora
percatándose bien con aquel uniforme su rostro lucia más joven, dejándose llevar por su altura
había pensado que era de su edad incluso
mayor que ella, después de todo para una persona un poco baja como ella cualquier persona de más
estatura parecía mayor.
Después de haber
estado en el parque por su mente había pasado esa pequeña posibilidad de que en
verdad fuese Javier quien ocultase su
identidad para saber si ella le recordase, pero ahora de golpe esa pequeña
esperanza se desvanecía, seguramente aquel
encuentro con Javier que había tenido anoche solo había sido un sueño
producto de todos aquellos recuerdos que habían aflorado y el vino.
lunes, 14 de septiembre de 2015
quiero encontrarte Capitulo 2
Andrés detuvo la punta del cuchillo por unos segundos para prestar atención a lo que sucedía tras
él, respiro lentamente concentrándose en
ello y continuo con su trabajo, las
horas parecían pasar más rápido con el movimiento de este y las
ollas:
-desde la infancia solo he querido sorprenderte y ahora que
nos volvemos a encontrar, solo soy un
niñero, a esta edad…solo soy un niñero- pensó mientras secaba sus manos.
Preparo el encimero
de la cocina, colocando cuidadosamente
los platos, luego de esto camino hasta la puerta, dando una mirada primeramente
a la habitación de Daniel, quien dormía
enterrado entre la ropa de su cama, dejando ver apenas la punta de un mechón de su cabello,
dio la vuelta y golpeo suavemente a la puerta de Rebeca, tras no recibir respuesta volvió a golpear, unos segundos más tarde
logro escuchar como parecía levantarse por lo que pregunto
-¿puedo entrar?
-sí, adelante
Abrió lentamente la puerta, encontrándola sentada a un
costado de la cama, aun dormida con su
cabello desarreglado, entro a la
habitación cerrando la puerta tras él,
avanzo hasta ella, estirando su
mano le arreglo un poco el cabello
-¿descansaste?
-si descanse muy bien…. ¿viniste a dejar la maleta?
-la maleta esta fuera, es primera vez que vengo…. ¿ocurrió algo?
-no, nada
-te espero la comida esta lista
Dijo mientras se marchaba, cerró la puerta y aun sujetándola
observo nuevamente a Daniel quien aún se mantenía en la misma posición
-si vas a fingir al menos esfuérzate- murmuro molesto.
Volvió a la cocina y
tomo los platos para servirlos, pero una vez
tubo uno en su mano volvió a observar en dirección de las
habitaciones, volvió el plato a su lugar
y fue nuevamente a la habitación de Daniel, golpeo con su puño el marco de la puerta notando que Daniel dio
un pequeño salto sorprendido
-ve a bañarte y luego
a comer
Aquel pequeño acto le hizo sentirse mejor consigo
mismo, volviendo renovado a la
cocina tomando nuevamente el plato,
escucho abrirse la puerta de Rebeca,
quien se encontró con Daniel
junto a la puerta, era primera vez que ambos se encontraban frente a
frente, Rebeca era una persona de estatura baja, mientras el con sus largas piernas era una persona más
alta que el promedio, pensó que quizás esa era la razón por la que se sentía
intimidada frente a él, aunque hasta ahora solo había visto su rostro adormilado, ahora observándolo más de
cerca le pareció familiar y su corazón extrañamente se acelero
-¿ya me puedo mover?, ¿o me seguirás mirando?
Pregunto despreocupadamente, provocando el enfado de Rebeca
, quien dio la vuelta rápidamente a la
cocina, cuando ambos se dieron la
vuelta ella reconoció el perfume con el que había
soñado, dando la vuelta rápidamente para ver la espalda de Daniel quien
caminaba hasta el baño, se dio cuenta entonces que había estado nerviosa por
aquel aroma mientras viajaban en el auto, probablemente eso había provocado que
soñara con él, por lo que prefirió
olvidarlo y continuar hasta la cocina donde le esperaba un plato de la sopa tradicional de la ciudad,
al verla la nostalgia le invadió,
rodeada de los recuerdos de su infancia, al ver su expresión Andres sonrió
-esa es la sonrisa que quería ver
Dijo mientras ambos disfrutaban la opa hablando un poco de
su niñes y envueltos en la nostalgia de aquellos días, entonces aquel hombre
de la mañana que le pareció un desconocido que aun así le daba la sensación de
comodidad volvió a ser el Andres que
ella recordaba
-de postre hay tarta
de manzana
-¿aún no lo recuerdas?
-es imposible que lo olvide, la comíamos todos los días después del colegio…
-en la pastelería junto a la estación
-así que por eso trabajaste ahí
Interrumpió Daniel
quien venía con su
cabello mojado, una camiseta blanca
de cuello alto y mangas largas y
pantalones deportivos, en sus hombros
una toalla que aparentemente impedía que las gotas de su cabello mojasen su
camiseta, el aroma de aquel perfume había desaparecido totalmente, solo se
mantenía aquel aroma a Shampoo igual de embriagante, ahora su cabello lucia más largo casi cubriendo la totalidad de su rostro, solo asomaba la punta de su nariz y
sus labios
-este sujeto trabajo ahí muchos años, ¿fue para aprender a
hacer la misma tarta para ella?-
pregunto en el mismo tono
burlesco que había usado contra Rebeca en
la puerta de su habitación
-¿vez? Por eso te dije que cambiarías de opinión, él se
viste así en casa, ni siquiera eso, va por la calle así
-¿no veo por qué deba arreglarme para ir por el pan?- respondió
mientras se sentaba en la silla disponible y comenzaba a comer
-¿Por qué trabajaste ahí?- pregunto ella, provocando de Andrés se sonrojase y Daniel sonriera con una poco de malicia encarándole que
no había logrado desviar el tema.
-mi sueño….si…siempre fue ser Chef, por eso quise trabajar
ahí, es una pastelería muy famosa.
Se dio la vuelta para
tomar una jarra de jugo que había dejado sobre uno de los muebles tras él, intentando
desviar nuevamente la atención de sí mismo.
Daniel disfrutaba de la comida en silencio al igual que
Rebeca lo que hacía que Andrés no quisiese voltear, aquel silencio le hacía
sentir que la charla anterior había quedado en pausa y se reanudaría en el
momento que este diese la vuelta:
-el... ¿era tu único amigo? …-pregunto Daniel mientras apartaba su plato para acercar la
tarta
Andrés dio la vuelta rápidamente golpeando fuertemente la jarra contra el mesón, dirigiendo una mirada nerviosa a
Daniel quien le dio una mirada molesto mientras enterraba su
tenedor en la tarta sacando un
trozo con solo un movimiento.
-fue mi mejor amigo por mucho tiempo…
-¿luego fue reemplazado?
Rebeca levanto su mirada
para observar a Andrés un poco
triste de escuchar eso, pero la verdad es que él ya lo sabía hace mucho tiempo
por lo que a pesar de estar frente a Daniel se adelantó a decir
-lo fui hasta que
Javier llego
Daniel observo de
reojo a Rebeca quien asintió, ambos se quedaron en silencio, mientras el volteo fijando su mirada en la tarta apretando el
tenedor en su mano, lo dejo a un lado y se levanto
-Bueno esto se volvió aburrido-
Dijo mientras se marchaba a su habitación, el silencio
provocaba un ambiente incomodo, aunque
aparentemente las personas ahí se sentían incomodas por diferentes
razones, Daniel pensó que ya no
hablarían más sobre ello, era claro
que Rebeca se sentiría incomoda por
herir los sentimientos de Andrés, pero
en el momento que llego a su puerta le
escucho preguntar
-¿no has sabido del?
Daniel volvió tan rápido
hasta la cocina que no le dio oportunidad a Andrés de reaccionar
tomándolo del brazo lo saco desde atrás
de la cocina
-vamos a comprar algo para la noche, quiero escuchar como
eras de niño
Juntos salieron del apartamento sorpresivamente, le arrastro hasta el
ascensor, pero antes de entrar sacudió su brazo soltándose
-¿Qué pretendías hacer con esa pregunta?, ¿vez lo que
provocas?
-solo…tenia curiosidad
-¡deja de ser tan infantil!
-¡fuiste tú el que quiso traerla! ¡Sabias que estas cosas
sucederían!
-si quieres decirle
algo díselo tu
Daniel le empujo contra la pared, colocando sus brazos para
impedirle moverse
-te prohíbo decirle
quien soy
-te acabo de decir
que yo no le diré nada
Daniel retrocedió ya un poco más calmado, volvió a la puerta
del ascensor, entonces pareció recordar algo, comenzó a buscar en sus bolillos,
al verle Andrés comenzó a hacer lo mismo
-no trajimos dinero, hay que volver por el- dijo Andrés
dando la vuelta hacia el departamento
-ella volverá a preguntar, ¿Qué le dirás?
-la verdad, que no he tenido noticias de el en años, ahora
la enviare contigo, saca toda la información que quieras pero no quiero que vuelvas a hacer
algo como esto, no quiero que la lastimes, ni que te lastimes
-perdón, no era mi intención que escucharas algo como eso
Andrés volteo con una mirada madura en su rostro
-siempre supe que había sido remplazado, no hay novedad en
ello, pero no te perdonare por la actitud grosera de hace un rato, te hare pagar- sonrió
mientras lo invitaba a entrar.
Al abrir la puerta Rebeca lavaba los platos, al verla Andrés corrió a la cocina, mientras Daniel grito desde la puerta
-olvidamos el dinero, ¿Por qué no me acompañas tú? Así
conoces el barrio.
Después de aquella repentina y sospechosa salida ella se sentía
aún más incómoda frente a Andrés, por lo que seco sus manos en silencio y salió
junto a Daniel, quien antes de cerrar la puerta movió sus labios en dirección a Andrés quien
logro leer un “gracias” y cerró la puerta tras él.
Coloco sus manos en
los bolsillos de su pantalón, Rebeca no dejaba de sentir que había algo
mal en su apariencia además de su cabello mojado, por lo que no le quitaba la
vista de encima mientras examinaba una y otra vez su atuendo, al bajarse del
ascensor logro notar lo que ocurría, pero Daniel quien parecía
ignorarla a propósito se adelantó, ella se apresuró a sujetarlo de su
polera, el se detuvo girando su cabeza sobre su hombro para observarla
-olvidaste quitar la toalla de tus hombros
Daniel se quedó inmóvil por unos segundos, probablemente por
la vergüenza de ello, luego lentamente
tomo la toalla doblándola
cuidadosamente mientras la observaba,
parecía murmurar algo, por lo que ella se acercó para escuchar
-estoy seguro que él se percató, estoy seguro que lo sabía,
sé que no me dijo a propósito
Rebeca sonrió un poco
más relajada, le ofreció llevar la
toalla, pero él se negó doblándola con
cuidado para colocarla en su brazo,
caminaron juntos hacia la salida, nuevamente en silencio, sin mirarse,
solo pendientes de lo que estaba delante
de cada uno, Rebeca se preocupaba de no perderle de vista ya que
implícitamente le estaba guiando:
-Andrés me dijo que venias
en busca de tu padre
Dijo Daniel intentando romper el silencio en el aire o más
bien intentando lograr una conversación
que le permitiese obtener la información que tanto deseaba.
-cuando nos fuimos de esta ciudad nos dijo que nos adelantáramos,
que nos encontraría pero…jamás llego
-eso fue hace 14 años ¿recién ahora lo buscan?
-eso es lo extraño, estos años solo yo me he preguntado por su paradero, mi madre
incluso volvió a casarse, mi hermana mayor
hace como si no le importase...
-entonces desconfías de ellos…
Al oír eso ella se detuvo,
sintiéndose avergonzada, Daniel no lo noto y continúo caminando
-debes pensar que soy de lo peor por desconfiar de mi
familia
Él se detuvo para responder, pero entonces se dio cuenta que
la había dejado atrás, volteando para
encontrarla sonrió y respondió:
-no soy la persona
más idónea para hablar de lazos familiares,
hace unos siete años que no me relaciono con ellos…
“Podríamos decir que mi trabajo es cuidar al niño rico que
escapo de casa”, aquellas palabras de Andrés hicieron eco en su cabeza, comenzó entonces a sentirse curiosa por Daniel,
su relación con Andrés no hacía más que parecerle extraña, sobre todo
después de lo que había sucedido hace un rato, no dejaba de pensar que había
algo más profundo tras esto, además del hecho de que le ocultaban algo.
Caminaron un poco más
llegando a un pequeño supermercado,
entraron mientras discutían que snack
llevarían para la noche, Rebeca quería
algo para beber pero él le conto sobre
la reserva de vinos de Andrés, por lo que eligieron una botella de jugo de
naranja, entre algunas papas y galletas.
Daniel pareció
reaccionar nervioso al oír la voz de unas
chicas que se acercaban, Rebeca noto como su altanera actitud
cambio, su orgullosa y erguida espalda se encorvo un poco, mientras
buscaba en sus bolsillos hasta que saco
sus audífonos, lo cuales se colocó de
inmediato , ella noto que esta vez no estaban conectados, le quito rápidamente el canasto de comprar y
camino rápidamente hasta la caja , ella
se quedó un poco atrás, percatándose que las
chicas le quedaron mirando
-¿ese no es Daniel?
-así que una persona como el sale, que sorpresa
-es una lástima, es tan
apuesto, pero su personalidad es
tan extraña
Rebeca quería seguir
escuchando pero Daniel salió aprisa
dejándola atrás, por lo que apresuro el paso para alcanzarle , una vez lejos se quitó los audífonos guardándolos dentro de la bolsa, se mantuvo caminando en silencio, esta vez
era un silencio incomodo, por lo que
Rebeca intento romper con el desviando
el tema, sintió que por ahora era mejor no
preguntar nada:
-pero no solo busco a
mi padre, también a ese chico del que
hablábamos Javier
Daniel suspiro probablemente aliviado de que ella no
preguntara sobre lo sucedido, observo a su alrededor y dio una mirada a las
bolsas
-en la siguiente calle hay una pequeña plaza, si quieres
hablar de ello podemos hacerlo ahí, así
no te sentirás incomoda por Andrés
Rebeca asintió, se
sintió aliviada del hecho de que el volviese a
ser el mismo que conocía, ahora
que lo pensaba, en solo un par de horas se había acostumbrado al altanero
Daniel, ambos se sentaron en los
columpios Daniel saco una paleta de
dulce desde una de las bolsas, antes de
colocarlas a un costado y la ofreció a
Rebeca, cuando la recibió volvió
a sentir que el rostro de Daniel le
era familiar, pensando en ello recordó
entonces una escena así ya había ocurrido antes, entonces quiso probar suerte
y comenzó a columpiarse con la paleta aun en sus manos mientras
decía:
-fue hace 14 años, 1 mese antes de que me fuese, se mudó junto a nosotros un nuevo vecino, en
ese entonces yo tenía 13 años, mis
padres peleaban con frecuencia, por lo que solía ir a
una parque cercano a llorar mientras me sentaba en los columpios. Andrés
siempre iba a molestarme con la intención de que me enojase y no llorara más, pero ese día
alguien se sentó a mi lado y
cuando lo mire era un chico de
más o menos mi edad quien me
ofreció una flor mientras me pedía que
dejara de llorar, más tarde supe que se llamaba Javier y tenía 17 años, Andrés tenía 15, como éramos mas o menos de la misma edad comenzamos una
gran amistad rápidamente, siempre he sido tímida, insegura y un poco
llorona, pero en ese entonces era mucho
peor, por lo que los dos siempre estaban
cuidándome, no se i las peleas de mis
padres se escuchaban desde su
casa pero cada vez que me escapaba al parque Javier llegaba con una flor y me abrasaba hasta que dejaba de llorar,
entonces me acompañaba hasta
que volvía a sonreír…
-el.... ¿te gustaba?
-si pero nunca me atreví a decírselo, entonces un día sin aviso me mude, me tomo mucho
tiempo volver a este país, tuve que terminar mis estudios y
juntar el dinero para este viaje… es ridículo ¿no crees?, vine aquí
con la esperanza de encontrar al padre que desapareció sin dejar rastro y al chico que solo conocí por 1
mes, no se si el se acuerde de mi o si habrá deseado encontrarme
-el si se acuerda de ti….no
sé por qué. Pero tengo esa impresión,
aunque Andrés no tenga ya contacto con el, creo que sabe que el si te recuerda,
que el si te busco, quizás en este momento no pueda buscarte y este esperando a que le
encuentres.
-¿como estas tan seguro de ello?
-a simple vista me doy cuenta que no eres alguien fácil de olvidar- dijo sin inmutarse
-¿crees que encuentre a ese chico?
Daniel se puso de pie y tomo las bolsas, ella se levantó
junto a el
-creo que lo encontraras- respondió comenzando a caminar, intencionalmente dejo
que ella se adelantara, entonces murmuro- pero si lo encuentras puede que sufras mucho, puede que tú también me odies…
-vamos no te quedes atrás, llevas ropa muy ligera y va a
atardecer
Daniel le alcanzo,
estuvieron todo el camino sin hablar como si ambos no quisiesen escapar
algún sentimiento de sus corazones que pudiese disolverse en sus palabras.
miércoles, 9 de septiembre de 2015
Quiero encontrarte Capitulo 1
Hay encuentros que no podemos saber si son una bendición o una maldición, hacen que el mundo parezca tan pequeño como
un grano de arena, que el pasado nos siguiese sin darnos una opción de
escapar.
Rebeca regresaba a su
ciudad natal luego de pasar 14 años
viviendo en el extranjero, en ese entonces su familia tenía una pequeña empresa
que pasaba por una inestable situación económica su padre decidió vender aquella empresa y con el dinero de
esta envió a su familia a vivir con unos parientes en el extranjero,
prometiendo reencontrarse con ellos, cosa que jamás sucedió, a los más tarde
recibieron la noticia de que había desaparecido.
Buscaron por años pero la escena de su desaparición les hizo
perder las esperanzas de volverle a encontrar…
Ella regresaba con la esperanza de poder reabrir el caso de
la desaparición de su padre, además de
reencontrarse con su primer amor,
un niño unos años mayor que ella, quien
se había mudado un mes antes de que marcharan, aquel niño para ella siempre
había sido su príncipe azul, por eso ahora estaba dispuesta a encontrarlo,
aunque había perdido todo contacto con la gente de aquella ciudad como un
intento de su familia de superar la
pérdida del padre, había logrado contactarse con su amigo de la infancia quien
amablemente le ofreció una habitación de
su hogar el que compartía con otros chico, para que pudiese ocupar durante su
estancia, ya que el ir y venir con los papeleos, además de que realizaría una
búsqueda por la ciudad y conocidos de su padre, sería un gran gasto, por lo que
la oportunidad de al menos poder ahorrar en el alojamiento le hacía feliz.
Espero fuera del aeropuerto junto a su equipaje, a medida
los minutos pasaban comenzó a temer que todo fuese una broma de aquel chico y
que este no viniese por ella, por lo que el paso de los minutos se volvió más y
más insoportable, se sobresaltó al escuchar
el tono de su teléfono avisándole de un mensaje, el cual se apresuró a
revisar, sintiéndose ansiosa al ver que se trataba del número de Andrés su
amigo de la infancia “ si eres las chica de
la maleta de líneas rosas, estoy
dos auto s a la derecha “, levanto la mirada rápidamente buscando en aquella dirección,
encontrándose con un hombre de más o menos
su edad que le observaba curioso
parado junto a la puerta del chofer, temerosa levanto la mano, a lo que él
respondió de igual manera, provocando que ambos sonrieran al unísono.
Él se acercó
rápidamente para ayudarle con las maletas mientras saludaba, algo a prisa ya
que se había detenido en un lugar donde no podía estacionarse.
-discúlpame llegue un poco tarde, tuve que ir por mi jefe,
además soy pésimo fisionomista, no estaba seguro de que fueses tú.
- no tienes que disculparte
Ambos se apresuraron al auto, el cual más de cerca, Rebeca
pudo notar que se trataba de un modelo un poco
lujoso, luego de guardar la maleta, Andrés noto como ella observaba el auto,
avergonzado se apresuró a aclarar:
-no es mío…. No tendría
como pagar ese tipo de auto, es de mi jefe- la guio hasta la puerta tras
el chofer abriéndola nervioso- no tuve
tiempo de llevar a mi jefe a casa así que está aquí, perdón pero tendrás que sentarte junto a él.
Rebeca se sentó
rápidamente avergonzada, espero
hasta que comenzara a conducir para
dirigir su mirada hacia su acompañante, era un hombre joven vestido de manera
casual pero muy a la moda, además podía notar a simple vista que su ropa era sumamente cara, él dormía despreocupadamente con su cabeza apoyada en el respaldo de su asiento, llevaba unos
audífonos puestos ella podía escuchar
levemente la música por lo que podía suponer que los llevaba para que
la música tapase el ruido ambiente y así poder dormir.
-¿tu jefe no se molestara por este desvió?- pregunto ella en
un todo de voz un poco más bajo
-su nombre es Daniel….
le molestara si lo llamamos “Jefe”, aunque
parezca una persona intimidante es muy permisivo, cuando le dije que vendríamos por ti solo me pregunto si podía
dormir y me dijo que te saludara de su parte
-¿trabajas en su empresa?
-no…se podría decir que soy su niñero
-¿su niñero?
-podríamos decir que mi trabajo es cuidar al niño rico que
escapo de casa
-no me digas que….
-creo que ya lo entendiste… la persona que vive conmigo es
el
Rebeca no entendía porque,
jamás le había sucedido con una persona, menos con una que hasta entonces solo había
visto durmiendo, pero la sola presencia
de él le intimidaba y hacía sentir
incomoda, 14 años sin contacto era
tiempo suficiente para convertir a Andrés en un extraño, pero ella se sentía cómoda junto a él, no era así
con Daniel, por lo que no se imaginaba viviendo bajo el mismo techo.
Andrés comenzó a tararear una pegajosa canción mientras
conducía adentrándose en la zona urbana,
aquella ciudad que entonces solo por poco se diferenciaba de un pueblo ahora
era una moderna llena de edificios enormes y calles atochadas
de autos, Andrés observo a Rebeca por el
retrovisor, al verla emocionada
observando por la ventana sonrió, mientras se detuvo en el trafico comenzó
a pensar si lo que estaba haciendo era
correcto o no, volvió a observar por su retrovisor, pero esta vez dio una
mirada a Daniel quien aún dormía, dio un
gran suspiro que no pasó inadvertido para
Rebeca
-¿sucede algo?
-creo que estaremos atorados en el tráfico por un rato- respondió el mientras escondía su mirada en el volante.
Daniel se acomodó mientras dormía, doblando un poco su cuerpo en dirección a Rebeca, la que se
sobresaltó ante ese movimiento repentino,
quedando un poco incomoda sus por piernas que invadían su espacio.
Ambos se quedaron en silencio mientras ella intentaba apartar discretamente las piernas de Daniel
para volver a acomodarse, había algo que quería preguntarle a Andrés pero aun
no encontraba el momento para hacerlo, pero este como si pudiese leer su mente
o tal vez simplemente era la pregunta más obvia en aquella situación dijo:
-nuestras antiguas casas ya no existen…hace unos años
compraron esos terrenos por la reestructuración de la ciudad, mis padres se
marcharon al campo, como el pago fue bueno
ahora viven sin preocupaciones en una gran casa, no me atreví a decírtelo cuando me
contactaste
-ya veo…
Siguieron su camino lentamente en silencio, apoyándose en la ventana ahora con una mirada
melancólica, comenzó a pensar que encontrar alguna pista de su padre o de aquel chico sería difícil la ciudad ya no era
la misma y con aquella casa se había
desvanecido su única pista, comenzó a creer que ese viaje era un error,
después de todo su madre se lo había dicho, lo mejor era asumir el hecho de que
no volverían a saber de su padre, sentía que era la única que no había podido
dar vuelta la página y continuar con su vida, porque aunque el tiempo pasara,
una parte de ella seguía detenida en el día de su partida de esa ciudad, por ello pensó que una vez ahí el tiempo de
aquella parte detenida también comenzaría a correr, pero ahora parecía estancarse
más y más
Daniel volvió a acomodarse esta vez giro en la otra dirección, dejando caer su cabeza de
golpe sobre los hombros de Rebeca quien pareció congelarse nerviosa, sin
atreverse a moverlo se quedó ahí, inconscientemente intentaba contener la
respiración para no despertarle
Andrés continuo
conduciendo por la ciudad, Rebeca notaba como cada vez el
vecindario parecía más y más lujoso, luego pensó que era lógico que una
persona con un chofer personal y ese tipo de automóvil viviese en un lugar así, pensando en eso intentaba distraer su
atención observando por la ventana, pero la suave mezcla entre Shampoo y
perfume que emanaba de la persona junto a ella llamaba una y otra vez su atención, haciendo que por primera vez en todo ese
recorrido sintiese curiosidad por verle más de cerca, pero a pesar de sus
sutiles esfuerzos el Angulo en el que su rostro se encontraba no le
permitía verlo.
-ahora que está dormido puedo decirlo- dijo de pronto Andrés
sobresaltando a Rebeca – Daniel es una
persona fácilmente mal interpretable,
aun que puedas pensar que es una persona malcriada, fría o cualquier mala impresión que tenga, recuerda siempre que le cuesta mucho demostrar sus emociones, su
personalidad desagradable es su forma de
defenderse.
-lo que dices no me tranquiliza mucho
-esa no era mi intención….bueno vamos llegando
Ella observo por la
ventana viendo un lujoso edificio, no lograba
ver el final de este, el edificio
brillaba con sus enormes ventanales
y un hermoso jardín exterior, rebosantes de elegancia, las calles alrededor completamente
limpias, llenas de edificios
y establecimientos igualmente lujosos, ingresaron a un estacionamiento subterráneo, muy
espacioso, estacionaron muy cerca de la
puerta, entonces Andrés desabrocho su cinturón y volteo para
tocar el hombro de Daniel para
despertarle, luego volvió hasta la puerta para bajar .
Segundos después de aquel
sutil toque Daniel pareció comenzar a despertar, había sido tan sutil la forma en que Andrés
le había tocado que hiso dudar a Rebeca sobre el echo e que Daniel hubiese
estado despierto todo el camino, el
aparentemente aun algo dormido
sin aun apartar su cabeza su hombro, comenzó a buscar torpemente sus audífonos
para quitárselos, Rebeca inclino su cabeza hasta el para poder
observar lo que hacía, en el momento que el lentamente levanto la suya para observarle, sus miradas se encontraron a milímetros de distancia, a pesar de que
ella sonrojo de inmediato, el aun con
sus ojos adormilados no pareció inmutarse y suavemente dijo:
-hola
Para luego apartarse despreocupadamente y estirar su cuerpo mientras bostezaba, Andrés
abrió la puerta junto a Rebeca invitándola a descender, tras ella Daniel quien sin preocuparse por algo comenzó
a caminar hacia el interior del edificio aun adormilado
-la llevare hasta la
entrada para mostrarle todo- se apresuró
a decir Andrés, el levanto su mano mientras caminaba dejando en claro que había
escuchado.
Andrés cerró la puerta e invito a Rebeca a seguirle, juntos llegaron hasta una puerta diferente a la donde
Daniel había entrado, encontrando un ascensor al cual accedieron, cuando las puertas se
cerraron Andrés comenzó a explicar
-aunque este edificio
es lujoso no todas las personas aquí
tienen el mismo nivel económico, por eso
podríamos decir que esta entrada es la general
que te lleva a las áreas comunes y jardines además de la zona donde
viven los “no tan ricos” por decirlo de
alguna manera, en cambio la puerta por donde se
fue Daniel es la parte sumamente exclusiva del edificio, aunque los departamentos no difieren mucho de los de
esta parte, el nivel de seguridad es muchísimo mayor, ahí viven personas
influyentes, celebridades….y nosotros
Descendieron del ascensor mientras Rebeca parecía un poco desconcertada, jamás
hubiese pensado que llegaría a un lugar
así, él le enseño las medidas de
seguridad, como ingresar al edificio,
además de solicitar una tarjeta de entrada para que pudiese usar y de
presentarla al personal de seguridad, ella se sentía incomoda de solo estar ahí, parecía un mundo
completamente distinto al que ella acostumbraba. Incluso llegaba a sentir que
su ropa no era la adecuada para vivir
ahí.
-el vivir en un lugar así fue una condición de la familia de Daniel, no puedo darte los
detalles, pero créeme que lo menos que él
quería era vivir en un lugar así, es más los primeros meses vivíamos en un pequeño apartamento al otro
lado de la ciudad
-pensaba que era
alguien aferrado a este tipo de vida
-¿lo dices por su ropa?- pregunto a lo que ella asintió con
su cabeza- creo que cambiaras e opinión con los días.
Llegaron a la puerta
del apartamento, al abrirse esta dejo
tras de sí un espacioso
apartamento, desde la puerta era
imposible lograr verlo todo, un enorme
ventanal con una hermosa vista de la ciudad,
Rebeca camino inconscientemente hasta el, como se encontraban en el piso
20 parecía que podía ver toda la ciudad desde ese punto, Andrés sonrió, luego
de ver su reloj dijo:
-aún quedan algunas horas para el almuerzo, debes estar
cansada, te esperare para el almuerzo
Ella acepto, en la
guió por un pasillo hasta una habitación parados junto a la puerta, Rebeca de
inmediato noto que la puerta de enfrente estaba abierta inevitablemente miro
hasta el interior donde sobre una enorme
cama dormía Daniel, Andrés entro volviéndolo a despertar, él se levantó aun
dormido, Andrés abrió la cama y este
volvió a acostarse, acto seguido lo
tapo.
-te he dicho que debes meterte dentro, ¿te despierto para el almuerzo?
-cena- apenas respondió a causa del sueño.
Salió de la habitación disculpándose, se acercó a la puerta, sostuvo la perilla y pareció
un dudar un poco en girarla, luego de un
pequeño suspiro la abrió rápidamente, revelando una habitación con una gran cama
de cobertor rosa, almohadones y
cojines a todo, además de un gran oso de peluche rosa que luego de observarlo bien parecía para sentarse, Rebeca
entro un poco extrañada de una habitación tan exageradamente femenina en un
apartamento de dos chicos
-Daniel quería que te sintieras cómoda y preparo esta
habitación para ti, creo que exagero
-¡compro todo esto solo por mí! ¿Por qué?
-déjalo es una persona extraña, como sea intenta dormir, te despertare al almuerzo,
iré por la maleta
Al cerrarse la puerta Rebeca se sentó en la cama, la cual
era sorprendentemente suave, dejo caer su cuerpo sobre los cojines,
mientras intentaba asimilar el hecho de
que una persona que ni si quiera se había molestado en presentarse y parecía
ignorar su presencia, había comprado
todo eso para ella, de pronto se levantó
y abrió la cama para meterse dentro para no ser regañada por Andrés sin
daré cuenta se durmió.
Rebeca dormía sobre
muchas plumas mientras otras caían lentamente
acariciando su rostro, aquella sensación le hacía sentirse muy relajada,
además de un suave olor que le hacía desear sentirlo más cerca de pronto una
voz le dijo
-he esperado mucho para verte… quiero saber qué tipo de
persona eres…
Le pareció escuchar el sonido de la puerta lo que le hizo
despertarse ligeramente, observo a su alrededor
pero no parecía haber señales de que alguien hubiese estado ahí, pensó que todo era producto del sueño y su
imaginación ya que el aroma de aquel sueño
aún permanecía junto a ella, cerro sus ojos y nuevamente volvió a
dormir.
martes, 8 de septiembre de 2015
quiero encontrarte intro
Rebeca y Andres son 2 amigos de la infancia que crecieron juntos, Andres esta enamorado en secreto de ella, pero su relación cambia cuando a sus vidas llega Javier un chico 4 años mayor que Rebeca, quien parece mas atento a ella y la consuela por las peleas entre sus padres a causa de los problemas en la empresa de su padre, aun así los 3 se hacen amigos y comparten todos los días por poco mas de un mes, hasta que de pronto Rebeca y su familia abandonan el país, pero su padre quien quedo en alcanzarlas despues nunca llega.
14 años mas tarde Rebeca ahora de 27 años regresa en busca de las pistas de su padre, ademas de intentar volver a encontrarse con Javier, para ello se logra poner en contacto con Andres quien le ofrece quedarse en el apartamento que comparte con otro chico para que así ahorre en la estadía, cuando llega al aeropuerto Javier llega en un auto lujoso, entonces se entera que con quien comparte el apartamento es su jefe quien aparentemente huyo de casa, Rebeca se siente intimidada por esta apuesta persona he inevitablemente piensa que puede tratar de Javier.
el chico en cuestión es Daniel quien tiene aparentemente problemas para relacionarse con las personas o mas bien no quiere hacerlo, pero algo parece ocultarse tras el amable gesto de Daniel al permitirle quedarse en apartamento, tanto el como Andres parecen ocultar algo y estar mas relacionados con Rebeca de lo que aparentan,...
¿que ocurrió con el padre de Rebeca?, ¿que ocurrió con Javier?. ¿quien es realmente Daniel?, ¿en que están involucrados Javier y Daniel?, ¿como seguira la historia de estas tres personas?..... Para estas respuestas y mas no dejen de leer esta historia
14 años mas tarde Rebeca ahora de 27 años regresa en busca de las pistas de su padre, ademas de intentar volver a encontrarse con Javier, para ello se logra poner en contacto con Andres quien le ofrece quedarse en el apartamento que comparte con otro chico para que así ahorre en la estadía, cuando llega al aeropuerto Javier llega en un auto lujoso, entonces se entera que con quien comparte el apartamento es su jefe quien aparentemente huyo de casa, Rebeca se siente intimidada por esta apuesta persona he inevitablemente piensa que puede tratar de Javier.
el chico en cuestión es Daniel quien tiene aparentemente problemas para relacionarse con las personas o mas bien no quiere hacerlo, pero algo parece ocultarse tras el amable gesto de Daniel al permitirle quedarse en apartamento, tanto el como Andres parecen ocultar algo y estar mas relacionados con Rebeca de lo que aparentan,...
¿que ocurrió con el padre de Rebeca?, ¿que ocurrió con Javier?. ¿quien es realmente Daniel?, ¿en que están involucrados Javier y Daniel?, ¿como seguira la historia de estas tres personas?..... Para estas respuestas y mas no dejen de leer esta historia
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